Sólo necesito tres minutos,
si puedes no cuelgues
por favor,
hay palabras que se me
quedaron después de
tu adiós,
sé que no hay alguna
explicación para llamarte hoy,
sólo quise abrir el corazón
confesar que existen
días que me duelen sin razón
y que a veces me hace
falta el murmullo de tu voz.
Tú eres todo para mi,
la luz en mi existir,
la paz que había en mi interior,
jamás sentí tanto amor.
Sólo necesito tres minutos
te prometo que es la última vez
es que no quisiera que te
olvides cuanto es que te amé,
jamás entendí porque te
fuiste, pero lo intenté
y aunque ya no es
importante hoy,
sólo quiero recordarte
que yo nunca dije adiós
y que a veces me hace falta el murmullo de tu voz .
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario